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“this is my body, this is my software”

ORLAN

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Manifiesto del Arte Carnal
Definición: el Arte Carnal es un trabajo de autorretrato en un sentido clásico, pero con medios tecnológicos que son propios de su tiempo. Oscila entre la desfiguración y la refiguración.
Ateísmo: ¡Aclaremos, el Arte Carnal no es heredero de la tradición cristiana contra la que lucha! Agujerea su negación del “cuerpo-placer” y pone al desnudo sus lugares de derrumbamiento frente a los descubrimientos científicos. El Arte Carnal no es automutilación. El Arte Carnal transforma al cuerpo en lenguaje e invierte el principio cristiano del verbo que se hace carne en beneficio de la carne que se hace verbo. El Arte Carnal juzga anacrónico y ridículo el famoso “parirás con dolor”; como Artaud, desea terminar con el juicio de Dios; hoy día tenemos la peridural, y múltiples anestésicos y analgésicos. ¡Viva la morfina! ¡Abajo el dolor! Parir con sufrimiento es ridículo.
Percepción: De ahora en adelante puedo ver mi propio cuerpo abierto sin sufrir. Puedo verme hasta el fondo de las entrañas, un nuevo estadío del espejo. “Puedo ver el corazón de mi amante y su diseño espléndido no tiene nada que ver con los rebuscados simbolismos dibujados habitualmente”. “Mi amor, amo tu hígado, adoro tu páncreas, y el diseño de tu fémur me excita”. Libertad: El Arte Carnal afirma la libertad individual del artista y en ese sentido lucha también contra los aprioris, contra los dictámenes; por eso se inscribe en lo social, en lo mediático.
Enfoque: El Arte Carnal no está contra la cirugía estética, pero sí contra los estándares que ella vehiculiza y que se inscriben particularmente en las carnes femeninas, aunque también en las masculinas. El Arte Carnal es feminista, y eso es necesario. El Arte Carnal se interesa también por la tecnología de punta de la medicina y de la biología que ponen en cuestión el status del cuerpo y plantean problemas éticos.
Estilo: El Arte Carnal ama la extravagancia y la parodia, lo grotesco y los estilos dejados de lado, porque el Arte Carnal se opone a las presiones sociales que se ejercen tanto sobre el cuerpo humano como sobre el cuerpo de las obras de arte.
El Arte Carnal es anti-formalista y anti-conformista.

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Mostra Cena Breve

21 de Outubro (seção às 19 e às 21)

programação completa:  http://www.ciasenhas.art.br/MostraCenaBreve2011/programacao.html

fotos: Alessandra Haro

Meus pés aterrados sentiam tremer o chão da arquitetura sacro restauro-instaurada. O seminário ressignificado. O órgão eletrônico – traços de uma colonização voraz e fiel – era o som corporeificado, jesuíta catequista em uma nova igreja, impondo seus próprios timbres em uma ameaça súbita de derrubar tudo, transformar em mais uma ruína. Nossa Senhora entoava o canto ode, o canto réplica, o canto repulsa, o canto castrador, que hipnotizava, que sustava o tempo. Tempo suspenso e refletido pelos vitrais da capela, que recebem a unção e a devolvem – assim como nós.

Orlandx entra triunfal, lânguidx e lamacentx, como um animal caçado/caçador. Ocupa o espaço templo, divide o ambiente cenário, atrai o público ao mesmo tempo que o repele. As pessoas x amam e rejeitam, numa única sensação fusão, mas unaninemente se encantam, num fervor tão ardoroso que a energia tremuleia por dentro, e se mescla à nuvem vermelha de fumaça que não se dissipou e condensou no ar, num bloco maciço, como quem não quer se deixar romper, contrariando as leis de sua natureza – como orlandx.

Em meio à floresta artificial, oculta pela organicidade fake de todo o ambiente natural sagrado, Elisabeth é revelada, aos poucos, é capinada e sua terra fértil banha o chão por onde pisara Orlandx. Ela agora acolhe e é acolhida, instaura seu poder monárquico, mostra sua potência Isabelina. Orlandx flui, Orlandx escorre, ama e abandona, num ritual de passagem – ritual do abandono, que congela o eterno de Dona Isabel – imortalizada como Dorian Gray. Orlandx a pinta como supunha ser, e Isabel cai, enquanto elx triunfa na dança tropical – que homenageia e desdenha. Yma Sumac nos ecoa.

E o público nos segue, como hipnotizados pelos encantadores de cobra. Nos segue voraz e fielmente, até o último segundo, onde estouram em aplausos atônitos e assustados, tocados, horrorizados, mitificados, dividindo a energia que expandia e ecoava pela arquitetura antiga, pelo seminário, pela instituição sacro-educativa-governamental.

Orlandx chora.

referência cenográfica

Orlandx se revela sem se desfazer da superficie